miércoles, 14 de enero de 2009

The power of love


Quienes se tomen el trabajo de releer los posteos anteriores pueden acusarme de repetitivo por dar vueltas en círculo a la misma temática: la relación hombre-mujer en todas sus formas. Y tienen razón, soy el famoso perro que se muerde la cola pero no es ni más ni menos porque este es un mundo que se muerde la cola, que se zafó de su estructura girando furiosamente sobre su eje para quién sabe dónde detenerse. Por eso, en esta gira alocada, este espacio no es más que una forma de acercamiento al inexpugnable universo femenino con sus misterios y dilemas. No a manera de desocultamiento sino más bien a modo de homenaje y agradecimiento porque como dijo el gran cantautor Bob Nervio “las mujeres siempre fueron factor de cambio, ellas dan vida, saben de qué se trata”.
Esta vez como vehículo de acercamiento elegí el cine más precisamente las comedias románticas. Si bien son parte de un género que nunca fue de mi agrado sería una necedad negar que han surgido grandes películas. Eso sí, el 85% de este género está compuesto por filmes totalmente desechables. En primera instancia es mi obligación aconsejarlos acerca de cómo identificarlas:

a) El protagonista masculino es fachero, humilde, tiene facilidad para relacionarse con los chicos y/o fue abandonado (generalmente con infidelidad de por medio) por su anterior pareja.
b) La protagonista femenina es una señorita notablemente agraciada (léase ¡una bomba!), inteligente, posee una buena posición social pero inexplicablemente no resulta una mujer atractiva para el sexo opuesto y llega a la medianía de los 30 sin ningún tipo de pretendiente.
c) La eligió su esposa, pareja, amante y/o compañera para la ocasión.
d) A menos de cinco minutos de iniciado el filme lo ataca esa sensación de haberla visto aunque esté convencido de que eso no sucedió.
e) Actúa Jennifer López.

Si no se cumple ninguno de estos cinco puntos póngase contento, todavía tiene chances de pasarla bien sino siempre hay tiempo para ir a devolverla y alquilar otra o hacer otro tipo de actividad más enriquecedora como puede ser acomodar armarios, pasar la aspiradora por debajo de la cama o sacarle punta a los lápices viejos. Más allá de todo hay que decir que las grandes películas exceden el género y eso es justamente lo que las hace grandes. Por eso me animó a sostener que inclusive en este caso podemos encontrar obras que no sólo entretienen (que ya es muchísimo) sino que son herramientas para entender mejor de qué se trata todo esto. Este es mi listado de las cinco mejores comedias románticas de todo los tiempos. Eso sí, cinéfilos abstenerse. Sé que cometí olvidos imperdonables y lo más probable es que se me estén escapando obras maestras de las décadas del ´30 y ´40 que nutrieron a todo lo que vino después, pero bue… son las que vi y fundamentalmente las que se editaron en DVD.

1) Cuando Harry conoció a Sally (Rob Reiner, 1989): Y sí... obra maestra. Hay una línea que me hizo entender varias cosas. Luego de la famosa escena en la que Harry y Sall telefonean en simultáneo a sus amigos para contarles sus miedos, angustias, broncas, etc, la mujer lo mira al hombre y le dice algo así como “jurame que nunca más me vas a hacer pasar por esto”. Contundente.
2) Alta Fidelidad (Stephen Frears, 2000): Basada en la novela del genial Nick Hornby. Si sos melómano (no es mi caso) seguramente la disfrutaste más y si no la viste merecés ser expulsado del club.
3) No sos vos, soy yo (Juan Taratuto, 2004): La única argentina de la lista. Sencilla, bien contada y varias escenas para tomar nota de cómo (no) relacionarse con el sexo opuesto después de una larga y frustrada relación.
4) Realmente amor (Richard Curtis, 2003): Cuando me dijeron comedia romántica y encima inglesa la miré con desconfianza. Simpática, con varios personajes queribles (el roquero venido a menos la rompe) y una historia de amor que sobresale y opaca al resto. A ver si coinciden.
5) Hechizo de tiempo (Harold Ramis, 1993): Esta es una película que me encanta y creo que nunca vi completa. La idea puede ser remanida pero la actuación de Bill Murray le da el plus para entrar en este listado a pesar de que le hayan pifiado con la copañera (Andy Mc Dowell). Muy buena.
Este posteo está dedicado a todos los que alguna vez me preguntaron, reclamaron y/o agradecieron no haber posteado nada en los últimos meses. (¿O pensaron que iba a poner algo cursi como "a los que siguen creyendo en el amor"?. Hasta la próxima.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Dulces elecciones (o aproximación a lo que el amor debería ser en alguna otra vida)


Ya lo dijo la madre del filosófo, maratonista, músico, héroe de guerra y empresario más influyente del último siglo: “La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar”. No descubro nada si digo que el amor y lo dulce son universos que siempre estuvieron relacionados. Vínculo que, sin necesidad de recurrir a especialistas, está forjado por las sensaciones que uno y otro proporcionan más allá de cuestiones marketineras. Ya sea como meros obsequios ocasionales, ardides y/o pretextos lo cierto es que en la vida de una pareja las golosinas fuero, son y serán una constante.
Siempre me atrajeron los locales de venta de golosinas “al por mayor”. No me refiero a esos supermercados para mayoristas sino a esos kioscos ubicados en zonas estratégicas, por lo general en esquinas rodeadas de paradas de colectivos, en donde tan sólo $1 te alcanzaba para seis alfajores Guaymallén, ocho turrones o tres Biznikes . Más allá de la desactualización de los precios recuerdo esas experiencias como los primeros acercamientos a la noción de poder adquisitivo ya que con $ 5 uno podía hacer desastres y darse una panzada de sus golosinas favoritas. Una de las cosas que me llamaban la atención eran esos canastos de madera (tipo macetas) rellenos hasta la manija de dulces. Podían ser Bon-o-Bones, caramelos Billiken, Titas u otro tipo de golosina. En ocasiones eran surtidos y contenían productos diversos de valor similar. Demasiado bombardeo visual para cualquier niño pero representaban mucho más que una simple imagen atractiva. Eran lo desconocido, lo imprevisto, el sinfín de posibilidades, el poder de elegir, la capacidad de sorpresa y elección en su forma más pura. Para un preadolescente la abundancia, la tentación y la lujuria no eran mucho más que eso: un canasto desbordante de golosinas.
Todavía los usan y debo admitir que esos canastos siguen activando mi líbido. Aún hoy cada vez que me cruzo con locales de este tipo, freno y algo compro (si bien siempre estuvo la tentación del manotazo furtivo con su posterior raje nunca cedí, quizás por el miedo a no poder regresar). Llaménlo curiosidad, debilidad por lo dulce o una forma nostálgica de reflotar aquellas experiencias lo cierto es que se me hace imposible pasar de largo. Pero sospecho que es mucho más que eso.
A pesar de los riesgos de caer en simplificaciones, analogías baratas y zapatos de goma (¿pará que están los blogs sino?) me di cuenta que uno se para frente a una mujer de la misma manera que lo hace ante un canasto de golosinas. Están en juego, el menos, expectativas similares: tiene todo por conocer con las posibilidades abiertas, la capacidad de sorpresa, la pimienta de lo desconocido y la aventura de la exploración. Quizás, en ciertas circunstancias, el poder de elección esté más acotado pero aún presente. Podemos arremangarnos, meter mano (sin chistes fáciles) e involucrarnos a medida que vamos descubriendo que el surtido de golosinas es amplio (y todas nos gustan) o darnos cuenta que a ese chocolate tentador y de envoltorio estridente lo acompañan esos caramelos de menta rellenos de anís que tanto odiamos y sólo le gustan a la tía Elvira. O la cosa puede estar repartida y ahí sí se complica la elección. Lo diverso y sus variaciones frente a la seguridad de lo monótono, de los que eligen siempre del mismo canasto. Nunca probaron las golosinas de la canasta vecina, están conformes con su habitual compra y no ven motivo para modificarla.
Claro que en la vida sentimental es todo mucho más complicado. Quizás lo más difícil sea la conexión con lo que deseamos. Por cuestiones que se nos escapan, nos resulta mucho más fácil identificar el deseo por un alfajor, turrón o un par de caramelos que darnos cuenta la manera de pensar una pareja o las expectativas que estamos dispuestos a poner en juego cuando interactuamos con el otro. Tal vez sea el miedo de encontrar debajo del envoltorio algo que no nos guste o que eso de andar metiendo mano en varios canastos tenga mala prensa. También debe pesar la incapacidad de entregarnos al goce y al disfrute como lo hacemos, por ejemplo, a la hora de atacar ese chocolate que teníamos bien guardado. Pensamos y medimos demasiado todo lo que hacemos y decimos sin permitirnos error alguno.
Quizás esta comparación sea antojadiza y estás líneas no hayan sido más que una exteriorización imprudente. Lo bueno es que terminaron y ya puedo irme a comprar algo dulce porque si algo que no debemos dejar de hacer es pasar por el kiosco.

viernes, 1 de agosto de 2008

Ese no sé qué...


Después de una ausencia forzada por la falta de inspiración, vagancia y/o autoflagelación decidí meterme con un tema que ante el endiosamiento de tanta mujer de moral distraída, adicta al quirófano y propensa a intercambiar sexo por bienes materiales necesita ser debatido y reivindicado: la sensualidad.
¿A qué nos referimos cuándo decimos que una mujer es sensual? ¿Es condición exclusiva de las mujeres físicamente atractivas? ¿Puede haber atracción sin sensualidad? ¿Son sinónimos provocación y sensualidad? No pretendan encontrar aquí las respuestas, simplemente intentaremos adentrarnos en la cuestión sin ánimos de llegar a conclusión alguna. Acá nos especializamos en cosas superficiales si quieren profundidad vayan a bucear.
La sensualidad es el patrimonio más valioso que puede poseer una mujer y ante todo cumple una función potenciadora. Si se tiene, resalta las virtudes o bondades físicas y opaca los defectos pero si se carece de ella el efecto es proporcionalmente inverso. Una de sus características esenciales y que hace más dificultoso el estudio es su volatibilidad. Uno puede afirmar si una mujer es sensual pero nunca podrá definir cuáles son esas cualidades particulares que así lo determinan. Es como un aura, un todo, una nebulosa en la que se entrecruzan la belleza física, la actitud, el lenguaje corporal (posturas, gestos) y su look u onda. Otra cualidad es la atemporalidad, se puede ser sensual a los 20 o a los 50. Tampoco es condición sinequanom de la belleza. Una mujer puede ser hermosa para todos los mortales pero carecer de sensualidad aunque difícilmente una mujer sensual no sea bella. Es habitual que la sensualidad esté asociada a la provocación sexual o para decirlo de una manera más directa a la capacidad entonces vale hacer la diferenciación. La sensualidad seduce, atrae, señala, indica con límites mientras que la belleza física provoca, calienta, exhibe. Una es sigilosa pero punzante, la otra agresiva.
Siguiendo la tendencia de este blog a confeccionar listados, y siempre a modo ejemplo y disparador de debates, les dejo el ránking de las mujeres (célebres) más sensuales del planeta. Espero sepan disculpar si omití a la mujer de sus sueños y entiendan la crueldad que representa elegir tan sólo diez.

1) Sharon Stone: Un ejemplo de cómo la sensualidad puede ir de la mano con la provocación. Debo reconocer que marcó mi adolescencia.


2) Michelle Pfeiffer: Le entregué a La Real Academia Española un petitorio con 582.424 firmas exigiendo que una foto suya acompañe la definición de la palabra sensualidad. Inolvidable en Los Fabulosos Baker Boys, infartante en Batman Returns y sublime en I am Sam. Veremos si prospera el pedido.

3) Mónica Bellucci: Italia concentra el 30% de las reservas mundiales de sensualidad. Las tanas tienen ese no sé qué que enloquece. Su mejor versión está en Ricordati di Me

4) Angelina Jolie: Considerada por muchos la mujer más hermosa sin tener los mejores
pechos ni la mejor cola. (Me da pudor poner tetas y culo). La clave está en la gestualidad. Le perdonamos sus insoportables excentricidades y subí de peso!!!
5) Madonna: Todas sus mutaciones fueron favorables. Diosa. Cada día más buena!!!

6) Elisha Cuthbert: La descubrí tarde en la serie 24 interpretando el papel de la ingenua hija de Jack Bauer. Me estaba perdiendo de mucho. Como dice mi hermano: “hace mal”.


7) Natalia Oreiro: Sensualidad a prueba de looks, como dicen las mujeres, muy jodidos de llevar. Con el pelo corto violeta o largísimo y fucsia. Con remera y jean o disfrazada de Marilyn Monroe.



8) Sacarlett Johansson: El último fetiche de Woody Allen. Otra con una gestualidad particular. Explota.


9) Halle Berry: Si me preguntan qué mujer tiene el mejor físico no tengo dudas en elegirla. Un cuerpo tallado de excelentes proporciones y hermosa cara.

10) Araceli González: La única argentina de la lista. Un caso parecido al de Natalia Oreiro y ratificando la teoría que la sensualidad así como tiene que ver con todo también está más allá de todo. Con o sin Photoshop.



Algunos pensarán “qué vivo, son todas un infierno” y es verdad, pero si para ejemplificar lo que considero una mujer sensual pongo a la chica de la panadería cerca de casa el ejemplo perdería validez por una cuestión de alcance. Además si no acompaño el texto con las fotos de estas bellezas ¿quién se va a tomar cinco minutos para leer tantas pavadas? Marketing, que le dicen...

Ahh, me olvidada, nobleza obliga... muy inspirado no hay que estar para hablar bien de estas señoritas...

miércoles, 16 de julio de 2008

Amigos son los amigos



Como no se me ocurre nada para actulizar el blog y en ocasión del "Día del amigo" les dejo este videito para que disfruten. Sepan disculpar la falta de creatividad

jueves, 19 de junio de 2008

¡TODOS A CHAPAR!!!


“Que vuelvan los lentos” clamaba una marca de unas cosas raras que no son nachos ni papas fritas (igual zafan). “Por un mundo más justo”, “Un lento hace todo más fácil” son algunas de las proclamas de las publicidades. Desde aquí, en la entrada del 31 de enero, nos habíamos sumado a la campaña. Pero más allá de exageraciones publicitarias ¿las baladas tienen el poder de influenciar sobre la marcha del universo? Mucho más que eso, tienen la capacidad de curar los peores males de nuestras sociedades y mejorar la manera de relacionarnos.
En los últimos años se han multiplicado estudios con el objetivo de analizar el porqué de las crisis sentimentales desde distintas disciplinas (sociólogos, psicólogos, sexólogos, sanateros de la autoayuda). Pero no sólo es tema de importancia para el ámbito académico. En la era de la desesperación afectiva la incapacidad para establecer un vínculo sano y sincero con el sexo opuesto hizo florecer la aparición de brujos, videntes, shamanes, curanderos, exorcistas y gordas hechiceras que dicen tener la clave para que el amor aparezca y sea eterno. En su afán de lucrar con desesperación de la gente han olvidado la llave, el motor que crea, alimenta, fortalece y sostiene el amor en el mundo: Los lentos.
El lento es a dos sin excepciones y más allá de lo musical representa un momento de conexión, de conocimiento, de pacificación de los cuerpos pero sobre provoca el contacto físico sin sexo, instancia esencial para la salud de la pareja. Es el lugar del abrazo, de la caricia, del mejilla-mejilla, de los aromas y de los besos (hay que tener el timing de besarse en el minuto final del tema). Ahora dígame estimado/a lector/a: ¿Cuántos lentos ha bailado con sus parejas? Seguramente el número sea ínfimo y ahora pueda entender algunos fracasos anteriores.
A continuación les dejo un listado de mis baladas favoritas en orden de preferencia siendo plenamente consciente de mi alta exposición a las críticas. No me importa, ME HAGO CARGO. La mayoría son clásicos de la mal vilipendienda década del ´80. Los invito a que pasen, lean y me digan cuál es ése lento que extrañan, disfrutan o añoran bailar con su chico/a. Para terminar y retomando lo dicho en la entrada del 31 de Enero titulada “Me permite esta pieza señorita” en los tiempos de la histeria y del fast-love defendemos, reivindicamos y clamamos por un mundo con más lentos. Y TODOS A CHAPAR!!!

1) Your lastest trick (Dire Straits): Mi favorita. Un saxo sencillo pero demoledor. Gran grupo.

2) Take my breath away (Berlin): La más esperadas en los asaltos. Poco se sabe de sus autores, la información será bien recibida.

3) Listen to your heart (Roxette): Si tenés entre 27 y 32 y estos dos personajes extraños no fue parte de tu vida amorosa de alguna manera… algo hiciste mal.

4) Carrie (Europe): Tengo que confesarlo: de ser roquero me hubiese gustado tocar en Europe. Un grupo que encabezó toda esa movida que dejó grandes temas. Sentimiento puro.

5) Totally eclipse of the heart (Bonnie Tyler): No podía bajar del top five. Imposible hablar de lentos sin nombrar esta canción. Romanticismo al mango.

6) Right here waiting (Richard Marx): La mejor de otro de los gurúes ochentosos de los lentos. Tema muy usado para pelis, series y programas de la época. Un tipo muy fachero que pudo sobrevivir a los raros peinados nuevos.

7) Against all odds (Phill Collins): Uno de los maestros de las baladas, un gran músico. Hermosa canción.

8) I get lost in your eyes (Debbie Gibson): ¿Que será de la vida de esta bonita chica? Me la imagino casada, viviendo en algún estado sureño habiendo dejado atrás las causas por robo en shoppings.

9) Nothing gonna change my love for you (Glen Madeiros): Otro de los lentos más bailados en los asaltos. Siguiendo con las suposiciones a su autor lo veo tocando en restaurantes exclusivos de la zona del caribe repleto de parejas de turistas mayores de edad.

10) I wish it would rain now (Phill Collins): Otra gran balada de Felipe Colina aunque no entiendo que quisieron hacer en el video.

11) Surrender to me (Richard Marx): Otro poroto para Richard.

12) You and I (Scorpions): Otro de los grupos que hicieron grandes baladas. Quizás la menos conocida de este lista. Escuchenla.

13) I wanna know what love is (Foreigner): Un poco cansina pero simpática.

14) Now and forever (Richard Marx): Sí, otra vez…

15) When you say nothing at all (Ronan Keating): Más light, más naive pero un muy buen tema. Tampoco sabemos qué fue de la vida de este tipo, lo veo como productor de Coldplay o de The Magic Numbers.
Bonus track: Cometí un error imperdonable y tengo que remendarlo de alguna manera. No puede faltar en este listado Eternal Flame de The Bangles uno de los más solicitado en las fiestas de aquella época. Hermosa canción, más si la bailás con esa chica tan especial...

miércoles, 4 de junio de 2008

El lado oscuro


En el afán de simplificar las cosas la humanidad ha recurrido casi impunemente a las antinomias. Podríamos nombrar varias pero no quiero aburrirlos ni ocupar espacio. Casi como un reflejo acudimos de manera permanente a polarizar todo lo que nos rodea. Lo que nadie dice es que si el mundo estuviera dividido en dos sería todo mucho más sencillo. Pero no nos engañemos más, sabemos que no es así. Sería una obviedad pensar que todo lo que no todo lo que no es normal es raro, lo que no es lindo es feo y lo que no es bueno es malo.
En cambio, sí existe un lado oscuro, personas que transitan por la vida rigiéndose con dudosos preceptos morales, con niveles elevados de hipocresía, avaricia, codicia e individualismo. ¿Esto quiere decir que son malas personas? No, no podríamos validar tal afirmación, sólo podemos decir que son hombres que van por el mundo relacionándose con personas de las que sólo pueden obtener un beneficio. En tiempos donde escasea la confianza en el otro acá les enumeramos una serie de puntos que les servirán (en especial a usted crítica lectora atenta, recriminadora incesante) a identificar los hombres que han nacido “en la cara mala, llevan la marca del lado oscuro” (*).

Aclaración del Editor: Debido a lo inexpugnable, inaccesible, imprevisible, inexplicable y volátil en cuanto a patrones de conducta del universo femenino he decidido focalizar la investigación en el género masculino. Sepan entender la elección.

1) Los que toman Pepsi cuando hay Coca disponible. Si eligen Coca-Light son casi tan peligrosos.
2) Le regalaron un perro o un gato a su pareja con el agravante de haberle elegido el nombre.
3) Son los últimos en llegar a un asado (casi siempre cuando ya están todos sentados a punto de comer) y con las manos vacías.
4) Los que dicen “no miro tele” pero justo vieron ese programa que se está comentando en alguna charla ocasional.
5) Los que se meten en las cajas rápidas sabiendo que exceden el límite de número de artículos.
6) Los que cambiaron de equipo de fútbol o no simpatizan por ningún club.
7) Nunca llenaron un álbum de figuritas.
8) Tienen un auto rojo por elección.
9) No saben jugar al póker. Si tampoco saben jugar al truco…
10) Nunca hicieron un asado por seis o más personas. Si directamente nunca intentaron hacer un asado no pierda más tiempo, ármele la valija.
11) En los casamientos gritan “que vivan los novios” al menos dos veces.
12) No se bajan del auto cuando cargan nafta (tute copyright).
13) Van a tres peluqueros distintos en el lapso de un año y medio.
14) Se compran ropa los sábados.
15) Su libro preferido es el Código Da Vinci.
16) Piden las hamburguesas sin condimento en Mac Donalds o Burger.
17) Va a un cumpleaños y le dice al homenajeado “el regalo te lo debo, te lo doy en la semana”.
18) Votaron al PRO al menos dos veces.
19) Sólo practican deportes individuales (golf y tenis por excelencia).
20) Se plancharon el pelo al menos dos veces.

Amiga lectora, ya quedó advertida. Si su chico, hombre, macho, novio, amigo con derecho a roce, esposo, amante, pretendiente, fija y/o asunto está incluido en al menos tres de estos puntos sepa que pertenece al lado oscuro. Usted sabrá qué decisión tomar…

(*) Concurso: la primera persona que deje un comentario diciendo a qué canción pertenece la cita de la última línea de la introducción se ganará un importante premio. (Ver bases y condiciones)

jueves, 22 de mayo de 2008

La máscara encarnizada


El tema de hoy es ni más ni menos que el ritual machista por excelencia: el asado. No sería exagerado si dijera que en este evento social se conglomeran gran parte de los preceptos misóginos que rigen en nuestra sociedad. Es sabido que para que haya discriminación tienen que existir un poder y ese poder consiste en “saber hacer el asado” monopolio exclusivo de los hombres. El centro del poder es la parrilla por eso los individuos que se apostan en su cercanía son los más poderosos (con el parrillero o macho Alfa como eje) y a medida que nos alejamos de ese centro aparece la periferia como zona de exclusión. Es ahí dónde son recluidas las mujeres que sólo forman parte del asado por ser parejas de los hombres asistentes, resignando su individualidad y siendo condenadas a tareas mínimas siempre lejos del centro de poder.
En los últimos años sociólogos, antropólogos y filósofos de distintas partes del mundo han menospreciado a este evento y lo han desechado como objeto de estudio. El antropólogo alemán Jurgüen Klinsmann le manifestó a la revista especializada “Hinkendiente” que “es un ritual digno de una sociedad tan atrasada como la argentina, una muestra de salvajismo y barbarie que me retrocedió a los tiempos del canibalismo. Eso sí, sólo ellos saben cómo cocinar los chinchulines”.
Quizás sea ahora de abrir los ojos y analizar los saberes que se ponen en juego en dicho evento para desenmascarar las relaciones de poder que se esconden bajo la forma de una comida típica. Desde acá recoge el guante Tute “la magia hecha defensor” quien tuvo un gesto de grandeza al colaborar con este humilde espacio para empezar a dar luz sobre esta cuestión. Le damos la palabra.


El asado fue y será mucho más que una excusa utilizada por hombres para realizar una buena comida y charlar de temas que competan a tan ansiado momento, por lo general mujeres, fútbol, política y religión, son los temas elegidos, aunque en el manual de las reuniones las últimas dos están prohibidas.
El macho argentino que se precie de tal debe saber hacer un asado, lo cual implica no menos de 283.342 formas conocidas de prender el fuego y el manejo del mismo con el riesgo que esto conlleva. Los utensilios utilizados son como armas que el asador macho argentino esgrime contra el fuego para domarlo y amainarlo así lograr que este se comporte como él quiere. A esto se le suman secretos de asador tales como dónde, cuándo y cómo salar la carne, la distribución de ingeniería de la carne en la parrilla más el estilo arquitectónico del armado del carbonaje para que distribuya la energía de su calor en forma pareja a todo lo puesto encima de la reja. Y algo fundamental, un cálculo tremendo que asocia ese calor con la densidad de la carne, la magnitud de la grasa y por supuesto la altura de la parrilla. Tema fundamental en la construcción de tan complejo tema, sobre todo a la hora de recordar los diversos puntos de cocción para cada integrante de su mesa como puede ser a punto, cocido, jugoso, cocido pero no seco, jugoso pero no crudo, etc.
Para llevar a cabo tan tremenda tarea se utilizan varios implementos siendo indispensables….sólo dos: el cuchillo del asador, único, irrepetible y amigo incondicional del parrillero; y el repasador, siempre viejo, sucio, pero amigo de batallas. Ese repasador el cual las mujeres quieren reemplazar por un insulso rollo de papel ¡dónde se ha visto!! atentando de esta manera los patrones del asador, éste asador que no deja que nadie ni siquiera opine de cómo esta distribuida la carne, si le falta o no, si sube o no la parrilla. El asador verdadero es celoso de su parrilla, va al baño en un santiamén, porque no dice “mírame el asado”, ¡no hombre!!! ¡por dios!…..es SU asado.
Todo esto se realiza para agasajar invitados con un suculento vacío, tira de asado, chinchus, matrimonio compuesto por el chori y la morci, etc. Luego queda recibir un aplauso bajo la (para mí) asquerosa frase de “un aplauso para el asador”, así gente que únicamente recibió aplausos de muy niño cuando se extravió en Mar del Plata y era paseado junto a una multitud que lo acompañaba , en un asado logra este ansiado tributo.
Pasado el momento de la degustación de la carne asada, sobreviene el momento que invita a dejar todo sucio y seguir charlando, quién dice, un poco entonados gracias a un buen tinto que se sirva en la mesa, y si surge, sólo si surge, un truco entre varios de los comensales.
Ahora bien, teniendo en cuenta la culpa que éstas reuniones generan en los hombres casados y/o de novios, la reglamentación vigente en base a un estudio de Reynolds y Asoc. estipula que por cada tres asados de hombres solos, uno debe ser con compañía femenina. Pero las mujeres difieren en conceptos básicos, como por ejemplo la bebida. En todo asado, hay vino TINTO, Coca y agua y/o soda, en cambio cuando seres femeninos son invitados deben incluirse bebidas como COCA LIGHT, algo que nadie, toma salvo ellas y el ya conocido VINO BLANCO, que desestimando recomendaciones y hasta a su propio paladar, eligen beber un Chardonnay y son contadas con los dedos de la mano de Pumpido las que ingieren un tintazo, sintiéndose agraciados los maridos/novios que poseen una fémina de esas características.
Es bien conocido que para que la mujeres se sientan parte de tan grato evento se les asigna una función que puedan hacer todas a la vez, es decir, la famosa ensalada. Se necesitan al menos cinco mujeres: una lava la lechuga, la otra la corta, la otra lava los tomates, la otra los corta, otra que organiza las fuentes y una más, no incluida en el “selecto grupo” que siempre es dejada de lado por ser la “otra”, la “nueva”, la que “no bancamos” que es la que pone la mesa, tarea difícil, solitaria, que le toca a la más nuevita o más discriminada del grupo.
Ahora, volviendo a la ensalada, a quién se le habrá ocurrido asignarle ese rol, el de la preparación de una insulsa ensalada, la cual nadie la come, siempre sobra, siempre se tira, ¡por favor!! Es hora de vencer ese paradigma y asignarle a la mujer una función real, si quieren formar parte, papas fritas señores, pa-pas-fri-tas. A la provenzal, españolas, pero por favor ¡basta de ensaladas! sino que vayan y no hagan nada, pero NO a la ensalada.
Cuánto mejor sería el rol de la mujer en los asados si hicieran papas fritas, si estarían muñidas de un mazo de cartas para jugar, si enchufaran una Play en la tele y disfrutaran de cómo la gente se divierte. Quiero resaltar el tema de las papas fritas como algo importante en el nacimiento de un asado…. Pero debo caer en la muletilla de que los asados concebidos como tales no fueron diseñados para mujeres aunque la inclusión de esta se haga importante a la hora de la limpieza. El momento del asado, debe ser, y será por siempre propiedad de los hombres, el día que hagamos pastas……las invitamos…

Tute… “la magia hecha defensor”