lunes, 10 de marzo de 2008

La historia perdida


Las grandes cadenas de televisión parecen haber encontrado un nuevo formato para sumar audiencia, auspiciantes y fundamentalemente unos cuantos ceros más en sus ganancias. ¿La fórmula? Fácil: series interminables con historias-chicle y un número de capítulos que variarán de acuerdo a lo caliente que mantengan la pantalla. Así es como se multiplican series de todo tipo y para todos los públicos (en realidad siempre es el mismo). A pesar de no conocer los números, no sería muy arriesgado decir que Lost es la serie que picó en punta y según los especialistas se ha “convertido en un fenómeno de audiencia”(¿?).
Lo primero que tengo que decir es que es una excelente serie. Una gran historia con locaciones espectaculares y un suspenso que se mantiene a fuerza de cruces (a veces muy forzados) entre los personajes y una isla que tiene más interrogantes que palmeras. Stephen King, que algo de historias de suspenso sabe, escribió hace ya bastante un artículo en el que exigía “…Nota a Abrams y su equipo de guionistas: su responsabilidad incluye saber en qué momento escribir la palabra FIN”. Y seguía, “…lo duro va a ser decirle a ABC que Lost va a concluir en determinado punto, y que no importa si el público sigue loco por el programa. Pero por favor, muchachos, no maten a esta dulce vaca a palos, con años y años de relleno. Terminen el programa como quieran, pero cuando llegue el momento del cierre, cierren”.
Creo que esa batalla está perdida, que la historia debió pagar las consecuencias del éxito y sufrió daños irreversibles. Con la “dulce vaca” se habrán dado una flor de panzada y cuando habían pelado los huesos anunciaron que la serie culminará en la sexta temporada. Eso significa 48 (16 x 3) capítulos más. Si usted, querido lector virtual, cometió el imperdonable delito televisivo de no ver ningún capítulo de la serie y alguien se la recomienda, éstas son algunos puntos que deberá tener en cuenta:

1) Si te enganchás con la serie siempre va a haber alguien que haya visto más capítulos que vos y te va a contar lo que viene o tirarte justo ese dato que vos no querías escuchar. El famoso síndrome “Sexto sentido”. Y te aseguro que te vas a sentir violado y te vas a dar cuenta lo fácil que pueden llenar de angustia tu existencia.
2) Así como la serie fue un éxito y le agregaron tres temporadas, si los números
empiezan a decaer se puede venir un final abrupto y/o ridículo. Las palmeras pueden convertirse en robots y asesinar a todos, puede haber un tsunami que arrase la isla y demás. Y ahí quiero ver qué hacés con tu fanatismo.
3) Todavía estoy esperando la explicación de los seis números malditos que parecen ser la clave de todos los misterios de la humanidad. Yo entiendo que haya que mantener el suspenso pero si durante los primeros capítulos me planteás un interrogante tan importante para la historia no me podés estar debiendo la respuesta después de 78 capítulos. Necesito saber si me pasará algo si juego los números en la ruleta y gano una fortuna.
4) Las mujeres están bárbaras, unos bombones y los flacos son casi todos facheros. Están en una isla desierta pero de sexo poco y nada. ¡Sólo algunos besos y un par de escenas hot!!
5) Hurley es el típico gordo buenazo-sufrido-perdedor-marginado y por supuesto que desestimado por el sexo opuesto. Pega onda con una linda mina (Libby) y cuando se le está por dar una vez en su vida. ¡Pum!! No sólo la matan, sino que revelan su pasado en el neuropsiquiátrico. Mensaje para Hurley: “la única mina que te dio bola estaba mal de bocho”. ¿Hacía falta tanta crueldad???
6) Sayid es un irakí que estuvo en la milicia. Llego a la isla buscando desesperadamente al amor de su vida. Es un tipo noble y muy útil para la supervivencia del grupo pero es un torturador. Claro, si era irakí no podía ser panadero o psicólogo, tenía que ser torturador. Se gana a una rubia divina de Beverly Hills que en otra circunstancia no le hubiera dado bola (ojo, igual era medio rapidona). Comienza el romance pero… ¡Pum! También la matan. Se ve que los guionistas son gente resentida y no les gustan las parejas felices. Otro acto de crueldad imperdonable.
7) La serie arranca con un accidente aéreo en el que sobreviven alrededor de ¡60! personas que caen en una terrible isla perdida en algún punto del Pacífico Sur (nunca en un descampado de Florencio Varela). Permisiones del género.
8) Si sos muy ansioso y no podés tolerar 72 capítulos, o sea, 2880 minutos para llegar a la cuarta temporada seguí este derrotero. Mirá los pimeros doce, obvía la segunda y de ahí andate a la tercera. Te ves los primeros y últimos cuatro y ya estás listo para arrancar con la nueva temporada.
9) Si decidís empezar a mirar la serie o continuarla, lo mejor que podes hacer es olvidarte de los ocho puntos anteriores y preguntarte porqué perdiste cinco minutos leyendo este posteo que escribió alguien por el sólo hecho de llevarle la contra a sus amigos fanáticos de Lost. Es lo más saludable.
10) No quiero, basta de decálogos y números redondos!!!

jueves, 6 de marzo de 2008

Una lección de vida


Ante la falta de inspiración y la presión ejercida por Jimmy Jazz para renovar el blog no me quedó otra que recurrir a mi escritor favorito, Roberto Fontanarrosa. Sería pretencioso decir que lo hago a modo de homenaje, simplemente encontré este artículo que son declaraciones extraídas de una charla que dio El Negro en la Feria del Libro de Rosario. Acá se las dejo, prometo renovar próximamente aunque las grandes potencias no me levanten el bloqueo.

Los libros:
“Hay un tema que yo he dicho en muchos casos y que puede sonar provocativo en una feria del libro, pero les voy a explicar desde mi punto de vista cómo yo elijo un libro. Ustedes lo toman como quieran, pero yo les voy a decir qué condiciones tiene que tener un libro para que yo lo elija.”“Primero y principal no tiene que ser un libro gordo. Un libro gordo me parece un abuso de confianza del autor hacia mi tiempo. Es como si aparece alguien y me dice: ‘Quisiera hablar con vos, tenés dos semanas libres...’. ¿Cuál es el lazo de confianza que me une a ese escritor para que durante dos meses yo me vaya a la cama con él y su libro?”“Segundo, y lo va a comprender la gente que ya tiene cierta edad, y no es por la madurez: tiene que tener letra grande. Hay escritores que escribían con letra muy chiquita, y ya a esta altura del campeonato ese esfuerzo es excesivo.”“Otra cosa: tiene que tener espacios en blanco. Si abro un libro y veo un masacote negro, como si fuera un amontonamiento de hormigas, yo digo: ‘¿Por dónde entro al texto?’.”“Otra alternativa: fíjense en capítulos cortos. Ustedes mismos se van a dar cuenta de la sabiduría del cuerpo humano: usted está leyendo un libro y de repente observa que sin darse cuenta su mano derecha va buscando las páginas hasta llegar a un capítulo.”“Otra cosa que me interesa también es que tenga diálogos, porque a mí me gusta escuchar a los protagonistas. Antes pasaba en algunos diarios, porque ahora el género del reportaje es mucho más fluido, que hacían un reportaje y decían: ‘Estuvimos en la casa del afamado escultor fulano de tal, y nos dijo que está pensando en hacer una escultura que representa a un caballo comiendo una codorniz’.”“Yo digo: dejalo hablar al escritor, qué te metés en el medio. A mí con los libros me pasa eso. Y si están bien escritos mejor, pero siempre préstenle atención a esas consideraciones.”


Los estudios:
“Yo desde mi ignorancia me hago una pregunta: ¿por qué los chicos se tienen que levantar tan temprano para ir a la escuela? Gardel se levantaba a las ocho de la noche. Y fue Gardel. (...) Les voy a contar que estuve en Córdoba, donde me dieron el Doctor Honoris Causa, lo que indica lo mal que está la educación argentina. Imagino la desolación de los estudiantes que estudian ocho horas diarias y ven que a un tipo como yo le dan el Doctor Honoris Causa. Yo no terminé el tercer año de la escuela secundaria. Y no levanto como bandera el ser un ‘salvaje ilustrado’; digo que no terminé la escuela porque desde el comienzo sostuve una batalla desigual contra las matemáticas. Desigual por la simple condición de superioridad numérica de ellas. Los números son millones, y yo era uno solo. Yo fui a lo que era el Politécnico y me acuerdo de aquellas épocas de estudiantes, con todas las expectativas..., ¡qué horrible que era eso! Para mí era un espanto, similar a lo que me ocurrió no hace mucho, que tuve que hacer una dieta ayurveda de vegetales.”



La lectura:
“Siempre he ligado la lectura con el placer. Siempre he sido un lector vago. Y repito otra consideración que pasará al mármol: creo que casi todos los grandes logros y avances de la civilización se debieron a la vagancia. O sea, el tipo que inventó la rueda es porque no quería caminar más. Y después de la rueda, el otro invento maravilloso, que ha hecho dar un salto cualitativo y cuantitativo a la humanidad, es el cambiador del televisor. Volviendo a la literatura, no entiendo el esfuerzo por leer, cuando uno se encuentra con tantos libros que los empieza y no los puede dejar, se siente atrapado por los libros, quiere terminarlos y está feliz mientras los lee.”

Los nuevos medios de comunicación:
“Con los mensajes de texto estamos muy susceptibles. Yo me acuerdo de los telegramas. A nadie se le ocurrió decir que ese invento estaba arruinando el lenguaje. Está la gente que dice enfadada que no le gustan los shoppings. Y, no vayas querido, cuál es el problema. Si no, es muy fácil pegarle a la televisión, que a mi juicio es un invento maravilloso. Y repito, si solamente hubiera sido creado para transmitir fútbol ya estaría largamente justificado. Ahora, como todas estas cosas, como la historieta, es un instrumento. Si alguien me escucha a mí tocar el piano, dirá que el piano es un instrumento nefasto. Ahora, si lo escucha a Richard Clayderman, por ejemplo, dirán que es un instrumento sublime. Con la televisión pasa lo mismo. Ahora, estoy de acuerdo con que se usa un vocabulario bastante pequeño, y en ese aspecto la lectura te da más posibilidades de expresarte. Para mí la lectura siempre ha sido un placer. Hay muchísima información, e imperceptiblemente uno va ganando una vastedad de lenguaje, y aparte es una compañía formidable. Se puede vivir perfectamente sin leer un libro. Creo que más de las tres cuartas partes de la población mundial jamás ha leído un libro. Pero, entre una cosa y otra, prefiero leerlos.”

viernes, 15 de febrero de 2008

Mudanza


La continua falta de caracteres para explayarme y la insistencia de mi amiga fotologuense Lelulimon hicieron darme cuenta que estaba haciendo un mal uso del espacio. Me quise hacer el interboy canchero y me abrí un fotolog pero lo que necesitaba realemente o mejor dicho estaba más acorde a mis necesidades era un blog. Así que decidí mudarme de barrio. Y acá estoy. En la inmobiliaria me dijeron que es un tres ambientes amplio y tengo mucho espacio verde cerca así que veremos, en una de esas hasta me puedo comprar un perro.

Acá abajo les dejo los posteos que traje desde http://www.fotolog.com/aleeeeeti. Obviamente como en toda mudanza se pierden cosas pero creo que también se ganan. Es que al revolver todo y revisar cada rinconcito uno se topa con cosas que daba por perdidas, que ni se imaginaba que estaban ahí o directamente desconocía su existencia. Próximamente, y si la apatía no me gana, aparecerán posteos nuevos (¿es posteo la palabra adecuada?)

El que me vendió la nueva vivienda me prometió que los comentarios son abiertos a cualquiera sin necesidad de tener un blog. Es como cuando vas a ver un depto en invierno, le preguntás al que te lo muestra qué tal es en verano y te dice "fresco", "corre mucho aire por la orientación del edificio". Obviamente en Enero te querés morir y rompés toda la pared para poner un aire acondicionado. Así que acepto firmas, sugerencias, críticas e insultos de todo tipo. Bienvenidos.


jueves, 31 de enero de 2008

¿Me permite esta pieza señorita?


Hay que verlos. Están en todas partes. Se mueven como androides que luego del boliche invaden playas, plazas, casas, bares u otros boliches. Saltan repetidamente moviendo espasmódicamente los brazos y flexionando levemente las rodillas. No se tocan, no se abrazan, no se apoyan, no hablan, ni siquiera gesticulan y si lo hacen, sus gestos quedan sepultados tras las gafas desmesuradas que junto al pelo pegado en la cara les cubren la totalidad del rostro. No son alienígenas (habría que ver), no son fanáticos de alguna secta religiosa, son pre-adolescentes, adolescentes y adolescentes tardíos bailando marcha. Sí, MARCHA. No me vengan con esas terminologías inventadas por algún gerente de marketing de una discográfica como Techno, House, Disco, Urban, Tribal-house, Trance, Ambient o Acid House. Otra denominación absurda es música electrónica. Pregunta I: si en el grabador de mi pieza (que funciona a 220V) hago sonar un cd de Nino Bravo ¿estoy curtiendo música electrónica?

En los tiempos de la histeria y la apariencia, en la ciudad del no-contacto, este no-tipo de música parece haberse afianzado. Y es lógico que así sea. No soy un especialista, ni un fanático del baile, apenas me las rebusco para no pasar papelones cada vez que hay que hacerlo pero creo que lo hermoso de la danza es el contacto físico, el intercambio de movimientos y la sintonía entre los cuerpos. Puede haber más o menos contacto, pero contacto cero… Ahí es donde aparece la histeria. Me luqueo, me produzco, me muevo, me muestro, insinúo pero de sexo ni hablar. El otro es un bulto moviéndose en la oscuridad. Cada uno en su mundo. Los nenes con los nenes y la nenas con las nenas. Muchachos/as: A ver si lo entienden. El único propósito del baile es llevar a tu pareja a la cama. Pregunta II: ¿se preguntarán en el boliche “vos venís a rebotar siempre acá”?

Otra de las cosas que no entiendo es el auge de los DJ´s. Ahora resulta que en vez de pasar música tocan y tienen una popularidad enorme. Existen hasta rankings mundiales y las fiestas se promocionan a través del dj de turno. A eso le dicen line-up y cada uno tiene su set. Hace no mucho más de diez años no encontrabas a nadie que supiera el nombre de más de cinco djs, es más, yo pensaba que el único en el mundo era DJ Deró que metía canciones en esos compilados que salían en diciembre bajo el nombre de “Verano del 95” por ejemploy se compraba siempre mi amigo Santiago. Hace poco, en Mar del Plata, una tarjetera (¿o debo decir promotora con flyers?) de Sobremonte me vendió el boliche diciendo “hoy toca Martín García” que fue como si me dijera “en el patio del boliche hay palmeras”. Pregunta III: ¿por qué carajo eliminaron los lentos de los boliches?No pretendo con esto determinar qué es la buena o la mala música, no soy capaz de decirlo. No tengo buen oído y la clave de sol que nos hacían dibujar en el comienzo del pentagrama en las clases de música siempre me salió deformada. La música que escucho es aquella que me transmite algo o me transporta hacia otro lugar. Y si la bailo esa motivación tiene que ser genuina. Si conocen a alguien que le guste la marcha (me encanta decirle marcha porque sé que a ellos no les gusta esta denominación) pregúntenle a cuántas fiestas electrónicas fue sin consumir las famosas “drogas sintéticas” (ver con el Dr. Miroli) o algún tipo de sustancia estimulante, incluido el vodka con speed que es la bebida que toman aquellos hombres a los que no les gusta el alcohol.

Por todo esto no resulta extraño que esta música calce perfecto como banda sonora de la película que vivimos. Tiempos de histeria, de seres superficiales estimulados artificialmente, del no-contacto y del fast-love. Habrá que unirse a ellos o ir al boliche con el cd de Nino Bravo…

martes, 15 de enero de 2008

Morro mágico


Vuelta del Morro, lugar mágico. Trataré de no caer en los lugares comunes de los blogs de viaje. No voy a hablar de precios, ni de excursiones ni de comodidades de los hospedajes ni a recomendar ningún lugar específico para comer ni daré ningún tip (¡qué mal me cae esa palabra!) acerca del Morro. Un amigo sostiene la teoría que la manera de vivir de los brasileños está determinada por las características geográficas de su país, de sus ciudades, de sus playas. Quizás esto dé para una análisis sociológico más profundo que estamos incapacitados de hacer, pero seguramente hay mucho de esto, aunque claro está, la teoría puede ser aplicada en el mundo entero.
El Morro fue un viaje que me agarró por sorpresa porque me sumé a último momento y siguió sorprendiendome allá. Por el lugar, por cómo la pasamos, por las personas que conocimos y por haber descubierto cosas nuevas en las personas con las que viajé (en otros posteos hablaré de ellas). Justamente ésa es una de las condiciones que lo hacen mágico: la capacidad de sorpresa permanente tanto a nivel geográfico (playas, rincones, recovecos, miradores, fiestas locas en lugares locos) como de experiencias vividas.
El Morro fue mucho más que esas playas interminables rodeadas de esa vegetación exuberante que posee la costa brasileña.Es mágico porque el tiempo no pasa. Estás inmerso como en un universo paralelo en dónde el tiempo se mide de otra manera. Estábamos en los primeros días de enero y temíamos regresar a la Argentina y que ya estemos en Marzo. Muchos podrán pensar “el tiempo no pasa porque estaban al dope tomando caipirinha en la playa”, por supuesto que algo de eso hay pero en el Morro todo se mueve y sucede leeeeento. Y está muy bueno que así sea. Es mágico porque te activa física y mentalmente, cuando entrás en su sintonía es difícil salir.
Decía que el Morro fue mucho más porque creo que lo que nos queda de los viajes más allá de todo, son esas situaciones cotidianas, personajes, apodos, esos códigos que se generaron en el día a día y que estarán siempre ahí para permitirnos reconstruir y recuperar este viaje que de alguna u otra manera nos marcó a todos. Juancho: tenías razón.
Nico, Gallego o Flanders: A vos te tengo que agradecer especialmente porque fuiste el que me invitaste (junto con Sucho) y el que me insistió para que vaya. Tengo que seguir los agradecimientos pero dije que iba a hablar más delante de los personajes con los que compartí el viaje…Seguramente seguiré escribiendo acerca del Morro, como primera entrega hasta acá está bien. Habrá que discernir entre material publicable y no publicable. Me costó elegir una foto, elegí la más clásica, la vista que teníamos desde nuestro lugar en la playa. Además todavía no me habilitaron los derechos de imagen los otros pasajeros así que prefería evitar futuras disputas legales. Tendré que pedir las respectivas autorizaciones.

sábado, 22 de diciembre de 2007

¿Autopista o colectora?


No, no voy hablar de lo que muchos se pensaron al ver el título….Cuando hablé de los misterios de la humanidad omití nombrar a los “peajeros”. Sí, las personas que trabajan en las estaciones de peaje. Esta es una inquietud que en su momento me transmitió mi amigo Gonzalo y a partir de ahí no deja de atormentarme.
Muchos dirán “es un trabajo como cualquier otro” pero no, trabajar en una casilla de 2 x 1 en medio de una autopista, cobrándole a la gente un canon por ir de un lugar a otro en auto no es “un trabajo como cualquier otro”. No me jodan. De movida la denominación del puesto de trabajo es conflictiva. ¿Son peajeros, gariteros, cajeros, ticketeadores o simplemente cobradores de peaje? ¿Cómo debemos llamar al habitáculo en dónde desarrollan su trabajo? ¿Garita, casilla, oficina, puesto, box?? ¿Saludan a TODOS los conductores? No me entra en la cabeza que alguien pueda decirle “Hola, buen día” a no menos de mil personas y no sufrir trastornos psicológicos. Personalmente, a veces saludo y otras no, pero debo confesar que cuando no lo hago y sí recibo su saludo, me voy manejando con algo de culpa. Otra secuela que puede generar este trabajo es el trastorno de personalidad. ¿Vieron que debajo de la ventanilla está el cartel con el nombre? Bueno, no crean esa mentira. Sólo existen dos carteles genéricos, uno para hombres y otro para mujeres. Así, por ejemplo, todos los hombres se llaman “Néstor Figueiras” y las mujeres “Nilda Vázquez”. Es más, muchas veces ni siquiera coinciden el sexo del peajero con el género del nombre porque las caras pasan pero los nombres quedan.
Lo más importante: ¿Alguien conoce una persona que tenga este trabajo o algún conocido de un conocido que conoce a un tipo que sabe que un amigo tiene un conocido que labura de eso? Nunca supe de nadie. Adhiero a la teoría de Gonzalo que dice que son personas que viven en un universo paralelo sin otro contacto con el universo humano que las horas que están en sus puestos de trabajo. No comen, no duermen ni ven televisión. Para mí forman parte de una especie de batallón diseñado genéticamente con el único fin de llevar adelante tan arduo trabajo. Por las dudas, los miro de reojo, me mantengo alerta y atento a sus movimientos. No digan que no les avisé….

viernes, 7 de diciembre de 2007

Amistad hombre-mujer: Una cuestión de código de humor


Como estoy en huelga creativa esta vez les hago llegar un monólogo de Favio Posca que si no me equivoco formó parte de su unipersonal "El Perro que los parió" y me pareció algo original en un tema tan remanido como este. Si me preguntan pienso que la gran imposibilidad para la amistad entre hombre y mujer más que por la atracción sexual que pueda llegar a sentir alguna (o ambas) de las partes sino la falta de un código común de sentido del humor. Imposible ser amigos si no nos reímos de lo mismo, si faltan las miradas cómplices, sino podés gastar cruelmente al otro sin que haya resquemores. En definitiva, somos distintos porque nos reímos de distintas cosas. Acá les dejo el monólogo:


Amistad Hombre - Mujer


Hasta ahora pensaba que la peor frase que te puede decir una mina es: - "Tenemos que hablar...". Pero no, nada que ver, la peor frase que te pueden decir es: - "Yo también te quiero... pero sólo como amigo".

Eso significa que para ella sos el más simpático del mundo, el que mejor la escucha, el que más sabe de su vida y sus mas íntimos secretos... pero que no va a salir con vos NUNCA!!!. Va a salir con un impresentable, un boludazo que sólo quiere culear con ella. Eso sí, cuando el otro se mande una cagada, ella te va a llamar para pedirte consejo. Es como si vas a buscar trabajo y te dicen: -"Señor Fernández, es usted la persona idónea para el puesto, el que mejor currículum tiene, el más preparado... pero no le vamos a contratar. Vamos a tomar a un incompetente. Eso sí, cuando se mande una cagada lo podríamos llamar a usted para que nos saque del quibombo?".

Me pregunto ¿qué carajo hice mal? Fuimos al cine, nos cagamos de risa, pasamos horas tomando café... ¿A partir de que café nos hicimos amigos? ¿del quinto? ¿del sexto? Mierda, eso se avisa. Uno menos, y ahora estaría en la cama conmigo! Para ellas un amigo se rige por las mismas normas que un tampón: porque podés ir a la piscina con él, montar a caballo, bailar... Lo único que no podes hacer con él, es el amor.

Es que si lo pensás fríamente... Si para una mina considerarte "su amigo" consiste en arruinar tu vida sexual, ¿que hará con sus enemigos? A mí me parece muy bien que seamos amigos, lo que no entiendo es por qué no podemos "tener relaciones sexuales como amigos". Yo creo que la amistad entre hombres y mujeres no existe, porque si existiera, se sabría. Lo que ocurre es que cuando ella te dice que te quiere sólo como amigo, para ella significa eso y punto. Pero para vos no. Para vos significa que si una noche estás en la playa, ella se pone en pedo, hay luna llena, se han alineado los planetas y un meteorito amenaza la Tierra... ! A lo mejor conseguís echarle un polvito! Por eso te la bancas, porque nunca perdés las esperanzas.

¿Que se ponga a salir con Ricardo? bahh!! ya van a cortar... Cuando lo hace, vos atacas con la técnica de "consolador": - "No llores, el Ricardo ese es un pelotudo. Te hago mejor yo, un tipo que te comprenda, un tipo que sepa estar ahí cuando lo necesitas... Que sea bajito, que sea moreno, que no tenga mucha pinta, que se llame Pablo... como yo".

Al menos, siendo amigo podes meter cizaña para eliminar competencia. Es la técnica del "gusano miserable". Cuando ella te dice: - Ay, que fuerte que esta Fernando, no? -Fernando? Tiene facha, sí... un poco bizco.-No es bizco, lo que pasa es que tiene una mirada muy tierna. -Si, en eso tenés razón, me fije el otro día, cuando miraba a Sandra. -No la miraba a ella, me miraba a mí. -¿Ves como es bizco?

El colmo es que las minas consideran que tienen una relación "superespecial" con un tipo cuando pueden dormir con el en la misma cama y que no pase nada. Pero bueno, lo "superespecial" ¿no sería si pasara algo? ¿aunque sea una tiradita de goma?

Un día después de una fiesta, te quedás ayudándola a recoger todo, como hacés siempre, y cuando terminás ella dice: -Huy, es muy tarde, ¿por qué no te quedas a dormir?- -¿Y dónde duermo?- -¡Y, en mi cama bobo! Y te empiezan a temblar las patitas: -"Listo!!! Esta es mi noche, ¡se han alineado los planetas!" Al rato te das cuenta de que no son precisamente los planetas los que se han alineado, porque ella, como son amigos, con toda la confianza, se queda en remera y bombachita, y vos visto lo visto pensás: -"Me voy a tener que quedar en calzoncillos... con la alineación de planetas que llevo encima, la reputa que lo parió!!" Así es que te metés en la cama de un salto para que no se te vea la carpa y doblás las rodillas para disimular.

Ella se mete, te pega el culo y te dice: -"Hasta mañana". !Y se duerme! -"La puta madre, como mierda se pudo dormir tan pronto? Pero esta mina no reza, ni nada?". !Estas acostado con la mina que te gusta! Al principio no te atrevés a moverte, para no tocar nada. Sabés que si en ese momento hicieran un concurso, nadie podría ganarte: sos el tipo con la mayor calentura del mundo. !Y que larga se te hace la noche! Te vienen a la cabeza un montón de preguntas: "Tocar una teta con el hombro será de mal amigo? ¿Y si es la teta la que me toca a mí?". Pero después de muchas horas ya solo te haces una pregunta: "Seré realmente un pelotudo?". No podés creer que estés en la misma cama y no vaya a pasar nada. Confíás en que en cualquier momento se de la vuelta y te diga: "Vení tonto, que ya sufriste bastante, !hacéme tuya!".

Pero no. A las minas nunca les parece que hayas sufrido bastante. Y mira que sufrís... Porque tenés toda la sangre del cuerpo acumulada en la cabeza (si, en ésa cabeza). Se han dado casos de hombres que han llegado a reventar. Pero ahí no termina tu humillación. A las siete de la mañana suena el timbre de la puerta: - !Ay, es Ricardo!! - ¿Ricardo? ¿Pero no lo habías dejado?- Después te cuento, que ahora estoy apurada. Me olvidé de decirte que iba a traer a su perro, porque como nos vamos a esquiar..., yo le dije que el perro mejor que con vos no iba a estar con nadie. Que vos sos un amigo! Tenés mala cara... dormiste bien? Te quedas mirándola fijo, con el mástil a media asta y por tu cabeza se te cruzan las 1001 puteadas, y las 101 posiciones que podrían haber practicado esa noche. Y ahí no mas te quedas con el perro, que ese sí que es el mejor amigo del hombre.

Monólogo de Favio Posca, Teatro de la Comedia.