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viernes, 1 de agosto de 2008

Ese no sé qué...


Después de una ausencia forzada por la falta de inspiración, vagancia y/o autoflagelación decidí meterme con un tema que ante el endiosamiento de tanta mujer de moral distraída, adicta al quirófano y propensa a intercambiar sexo por bienes materiales necesita ser debatido y reivindicado: la sensualidad.
¿A qué nos referimos cuándo decimos que una mujer es sensual? ¿Es condición exclusiva de las mujeres físicamente atractivas? ¿Puede haber atracción sin sensualidad? ¿Son sinónimos provocación y sensualidad? No pretendan encontrar aquí las respuestas, simplemente intentaremos adentrarnos en la cuestión sin ánimos de llegar a conclusión alguna. Acá nos especializamos en cosas superficiales si quieren profundidad vayan a bucear.
La sensualidad es el patrimonio más valioso que puede poseer una mujer y ante todo cumple una función potenciadora. Si se tiene, resalta las virtudes o bondades físicas y opaca los defectos pero si se carece de ella el efecto es proporcionalmente inverso. Una de sus características esenciales y que hace más dificultoso el estudio es su volatibilidad. Uno puede afirmar si una mujer es sensual pero nunca podrá definir cuáles son esas cualidades particulares que así lo determinan. Es como un aura, un todo, una nebulosa en la que se entrecruzan la belleza física, la actitud, el lenguaje corporal (posturas, gestos) y su look u onda. Otra cualidad es la atemporalidad, se puede ser sensual a los 20 o a los 50. Tampoco es condición sinequanom de la belleza. Una mujer puede ser hermosa para todos los mortales pero carecer de sensualidad aunque difícilmente una mujer sensual no sea bella. Es habitual que la sensualidad esté asociada a la provocación sexual o para decirlo de una manera más directa a la capacidad entonces vale hacer la diferenciación. La sensualidad seduce, atrae, señala, indica con límites mientras que la belleza física provoca, calienta, exhibe. Una es sigilosa pero punzante, la otra agresiva.
Siguiendo la tendencia de este blog a confeccionar listados, y siempre a modo ejemplo y disparador de debates, les dejo el ránking de las mujeres (célebres) más sensuales del planeta. Espero sepan disculpar si omití a la mujer de sus sueños y entiendan la crueldad que representa elegir tan sólo diez.

1) Sharon Stone: Un ejemplo de cómo la sensualidad puede ir de la mano con la provocación. Debo reconocer que marcó mi adolescencia.


2) Michelle Pfeiffer: Le entregué a La Real Academia Española un petitorio con 582.424 firmas exigiendo que una foto suya acompañe la definición de la palabra sensualidad. Inolvidable en Los Fabulosos Baker Boys, infartante en Batman Returns y sublime en I am Sam. Veremos si prospera el pedido.

3) Mónica Bellucci: Italia concentra el 30% de las reservas mundiales de sensualidad. Las tanas tienen ese no sé qué que enloquece. Su mejor versión está en Ricordati di Me

4) Angelina Jolie: Considerada por muchos la mujer más hermosa sin tener los mejores
pechos ni la mejor cola. (Me da pudor poner tetas y culo). La clave está en la gestualidad. Le perdonamos sus insoportables excentricidades y subí de peso!!!
5) Madonna: Todas sus mutaciones fueron favorables. Diosa. Cada día más buena!!!

6) Elisha Cuthbert: La descubrí tarde en la serie 24 interpretando el papel de la ingenua hija de Jack Bauer. Me estaba perdiendo de mucho. Como dice mi hermano: “hace mal”.


7) Natalia Oreiro: Sensualidad a prueba de looks, como dicen las mujeres, muy jodidos de llevar. Con el pelo corto violeta o largísimo y fucsia. Con remera y jean o disfrazada de Marilyn Monroe.



8) Sacarlett Johansson: El último fetiche de Woody Allen. Otra con una gestualidad particular. Explota.


9) Halle Berry: Si me preguntan qué mujer tiene el mejor físico no tengo dudas en elegirla. Un cuerpo tallado de excelentes proporciones y hermosa cara.

10) Araceli González: La única argentina de la lista. Un caso parecido al de Natalia Oreiro y ratificando la teoría que la sensualidad así como tiene que ver con todo también está más allá de todo. Con o sin Photoshop.



Algunos pensarán “qué vivo, son todas un infierno” y es verdad, pero si para ejemplificar lo que considero una mujer sensual pongo a la chica de la panadería cerca de casa el ejemplo perdería validez por una cuestión de alcance. Además si no acompaño el texto con las fotos de estas bellezas ¿quién se va a tomar cinco minutos para leer tantas pavadas? Marketing, que le dicen...

Ahh, me olvidada, nobleza obliga... muy inspirado no hay que estar para hablar bien de estas señoritas...

jueves, 22 de mayo de 2008

La máscara encarnizada


El tema de hoy es ni más ni menos que el ritual machista por excelencia: el asado. No sería exagerado si dijera que en este evento social se conglomeran gran parte de los preceptos misóginos que rigen en nuestra sociedad. Es sabido que para que haya discriminación tienen que existir un poder y ese poder consiste en “saber hacer el asado” monopolio exclusivo de los hombres. El centro del poder es la parrilla por eso los individuos que se apostan en su cercanía son los más poderosos (con el parrillero o macho Alfa como eje) y a medida que nos alejamos de ese centro aparece la periferia como zona de exclusión. Es ahí dónde son recluidas las mujeres que sólo forman parte del asado por ser parejas de los hombres asistentes, resignando su individualidad y siendo condenadas a tareas mínimas siempre lejos del centro de poder.
En los últimos años sociólogos, antropólogos y filósofos de distintas partes del mundo han menospreciado a este evento y lo han desechado como objeto de estudio. El antropólogo alemán Jurgüen Klinsmann le manifestó a la revista especializada “Hinkendiente” que “es un ritual digno de una sociedad tan atrasada como la argentina, una muestra de salvajismo y barbarie que me retrocedió a los tiempos del canibalismo. Eso sí, sólo ellos saben cómo cocinar los chinchulines”.
Quizás sea ahora de abrir los ojos y analizar los saberes que se ponen en juego en dicho evento para desenmascarar las relaciones de poder que se esconden bajo la forma de una comida típica. Desde acá recoge el guante Tute “la magia hecha defensor” quien tuvo un gesto de grandeza al colaborar con este humilde espacio para empezar a dar luz sobre esta cuestión. Le damos la palabra.


El asado fue y será mucho más que una excusa utilizada por hombres para realizar una buena comida y charlar de temas que competan a tan ansiado momento, por lo general mujeres, fútbol, política y religión, son los temas elegidos, aunque en el manual de las reuniones las últimas dos están prohibidas.
El macho argentino que se precie de tal debe saber hacer un asado, lo cual implica no menos de 283.342 formas conocidas de prender el fuego y el manejo del mismo con el riesgo que esto conlleva. Los utensilios utilizados son como armas que el asador macho argentino esgrime contra el fuego para domarlo y amainarlo así lograr que este se comporte como él quiere. A esto se le suman secretos de asador tales como dónde, cuándo y cómo salar la carne, la distribución de ingeniería de la carne en la parrilla más el estilo arquitectónico del armado del carbonaje para que distribuya la energía de su calor en forma pareja a todo lo puesto encima de la reja. Y algo fundamental, un cálculo tremendo que asocia ese calor con la densidad de la carne, la magnitud de la grasa y por supuesto la altura de la parrilla. Tema fundamental en la construcción de tan complejo tema, sobre todo a la hora de recordar los diversos puntos de cocción para cada integrante de su mesa como puede ser a punto, cocido, jugoso, cocido pero no seco, jugoso pero no crudo, etc.
Para llevar a cabo tan tremenda tarea se utilizan varios implementos siendo indispensables….sólo dos: el cuchillo del asador, único, irrepetible y amigo incondicional del parrillero; y el repasador, siempre viejo, sucio, pero amigo de batallas. Ese repasador el cual las mujeres quieren reemplazar por un insulso rollo de papel ¡dónde se ha visto!! atentando de esta manera los patrones del asador, éste asador que no deja que nadie ni siquiera opine de cómo esta distribuida la carne, si le falta o no, si sube o no la parrilla. El asador verdadero es celoso de su parrilla, va al baño en un santiamén, porque no dice “mírame el asado”, ¡no hombre!!! ¡por dios!…..es SU asado.
Todo esto se realiza para agasajar invitados con un suculento vacío, tira de asado, chinchus, matrimonio compuesto por el chori y la morci, etc. Luego queda recibir un aplauso bajo la (para mí) asquerosa frase de “un aplauso para el asador”, así gente que únicamente recibió aplausos de muy niño cuando se extravió en Mar del Plata y era paseado junto a una multitud que lo acompañaba , en un asado logra este ansiado tributo.
Pasado el momento de la degustación de la carne asada, sobreviene el momento que invita a dejar todo sucio y seguir charlando, quién dice, un poco entonados gracias a un buen tinto que se sirva en la mesa, y si surge, sólo si surge, un truco entre varios de los comensales.
Ahora bien, teniendo en cuenta la culpa que éstas reuniones generan en los hombres casados y/o de novios, la reglamentación vigente en base a un estudio de Reynolds y Asoc. estipula que por cada tres asados de hombres solos, uno debe ser con compañía femenina. Pero las mujeres difieren en conceptos básicos, como por ejemplo la bebida. En todo asado, hay vino TINTO, Coca y agua y/o soda, en cambio cuando seres femeninos son invitados deben incluirse bebidas como COCA LIGHT, algo que nadie, toma salvo ellas y el ya conocido VINO BLANCO, que desestimando recomendaciones y hasta a su propio paladar, eligen beber un Chardonnay y son contadas con los dedos de la mano de Pumpido las que ingieren un tintazo, sintiéndose agraciados los maridos/novios que poseen una fémina de esas características.
Es bien conocido que para que la mujeres se sientan parte de tan grato evento se les asigna una función que puedan hacer todas a la vez, es decir, la famosa ensalada. Se necesitan al menos cinco mujeres: una lava la lechuga, la otra la corta, la otra lava los tomates, la otra los corta, otra que organiza las fuentes y una más, no incluida en el “selecto grupo” que siempre es dejada de lado por ser la “otra”, la “nueva”, la que “no bancamos” que es la que pone la mesa, tarea difícil, solitaria, que le toca a la más nuevita o más discriminada del grupo.
Ahora, volviendo a la ensalada, a quién se le habrá ocurrido asignarle ese rol, el de la preparación de una insulsa ensalada, la cual nadie la come, siempre sobra, siempre se tira, ¡por favor!! Es hora de vencer ese paradigma y asignarle a la mujer una función real, si quieren formar parte, papas fritas señores, pa-pas-fri-tas. A la provenzal, españolas, pero por favor ¡basta de ensaladas! sino que vayan y no hagan nada, pero NO a la ensalada.
Cuánto mejor sería el rol de la mujer en los asados si hicieran papas fritas, si estarían muñidas de un mazo de cartas para jugar, si enchufaran una Play en la tele y disfrutaran de cómo la gente se divierte. Quiero resaltar el tema de las papas fritas como algo importante en el nacimiento de un asado…. Pero debo caer en la muletilla de que los asados concebidos como tales no fueron diseñados para mujeres aunque la inclusión de esta se haga importante a la hora de la limpieza. El momento del asado, debe ser, y será por siempre propiedad de los hombres, el día que hagamos pastas……las invitamos…

Tute… “la magia hecha defensor”

martes, 27 de noviembre de 2007

CLAVES PARA RECONOCER A LA MUJER IDEAL


La humanidad está llena de misterios, incógnitas, dilemas, sucesos sorprendentes incapaces de ser comprendidos por la mente humana. La construcción de las pirámides de Egipto, el Estado al que pertenece la ciudad de Springfield (la de los Simpsons) o porqué el kilo de tomates cuesta $ 15 y la cajita de puré de tomates $ 2 son algunos ejemplos que podríamos citar pero ninguna de esas cosas son las que hoy nos preocupan. Durante años psicólogos, sociólogos, antropólogos, científicos y cajeros de las estaciones de peaje han visto fracasar cientos de investigaciones que intentaron armar el genoma de la mujer ideal.
La pregunta sigue sin ser respondida: ¿existe la mujer ideal? ¿O es sólo un estereotipo irreal que sólo sirve para alimentar al humor machista? Utilizo “ideal” y no “perfecta” porque considero que la perfección como estado absoluto no existe sino que las cosas son mejores o peores con respecto a otras. Además nadie se podría enamorar de algo perfecto. Necesitamos de las fallas, de lo impuro, de lo irregular para que la pasión aparezca.
Por eso, hombres del mundo, acá les ofrezco una lista de ítems para reconocer si sus esposas, novias, amantes o esa mina a la que siempre le tuviste ganas, ES LA MUJER IDEAL.

a) Si te juntaste con tus amigos y volviste tarde te deja dormir y no te levanta para “ir a dar una vuelta porque el día está espectacular”. Es más, mientras estás durmiendo, lleva el auto al lavadero.
b) Si un viernes o un sábado vos estás cansado porque tuviste una semana difícil y querés quedarte tranqui en tu casa, lo entiende y no te insiste para “ir a algún lado como para salir un poco”. Y lo que es más importante, no hace comprometerte para el día siguiente con algún plan de esos que sabe que no soportás.
c) Vuelve manejando de las fiestas, cumpleaños o reuniones varias.
d) Sabe jugar al truco y te gana al menos un partido de cada tres. Si sabe jugar al poker andá pensando cuándo y cómo vas a proponerle casamiento.
e) Podés mirar una película de Torrente o alguna repetición de “Todo x $2” o “Cha-cha-cha” sin que se indigne porque te divierten ese tipo de cosas o te insista en cambiar de canal.

f) Si un día omitiste llamarla a la noche porque estabas cansado y te tiraste o porque te pusiste a ver una peli y te colgaste, no piensa que tus sentimientos hacia ella son cada vez menos intensos y estás dejando de quererla o te dice “ya no es como antes”.
g) Se junta con sus amigas al menos una vez por semana
h) Te puede nombrar al menos cuatro directores técnicos de primera división y sus respectivos equipos.
i) No te pregunta la temida “¿Qué somos?” durante los primeros cinco meses de relación.
j) Entrás a restaurant, bar o cafetería e inmediatamente se dirige hacia la primera mesa que ve vacía.
k) En el Videoclub elige la película en menos de cinco minutos y no es una comedia romántica ni la última de Brad Pitt. Titanic tampoco cuenta.
l) No interfiere en las decisiones a lo hora de comprarte vestimenta. Si mientras te estás bañando te elige la ropa y la pone sobre la cama, empezá a correr.
m) Cuando van a un recital o evento en el cual el interesado en ir sos vos, es ella la que se encarga de comprar las entradas. Ni hablar si te sorprende con los tickets sin haberle comentado nada (no se cuenta como regalo de cumpleaños o aniversario).
n) Una vez por mes te regala un par de medias y un slip (siempre vienen bien).
XV. Conoce más o igual cantidad de capítulos de Los Simpsons que vos.

Ninguna: Vas a camino a quedar reducido a tu mínima expresión (si todavía no llegaste a ese estado). Nunca tuviste la personalidad suficiente para ser vos mismo y ahora estás al lado de una mujer que te moldeó según su manera pacata y opaca de entender la vida. Vos tampoco sos demasiado bueno como para merecerte algo mejor. Te aconsejaría que la dejes pero si tuvieras el coraje para hacerlo ya no estarías con ella.
Menos de tres: Complicado pero no decisivo. Si estás con ella hace menos de un año no pierdas las esperanzas, tiene remedio. Si la relación lleva más tiempo, no hay chance de mejora. Por lo menos ahora, conocés a tu enemigo y eso siempre es bueno.
Entre tres y cinco: Date por satisfecho, no por conformista sino porque el panorama podría ser mucho peor. Es buena mina pero te sorprende la capacidad que desarrollaste para anular los impulsos agresivos. Hay días que te sentís afortunado de tener una persona así al lado peor hay otros que la resignación te puede y te preguntás si “¿esto va a ser así siempre?”. Si te tranquiliza, te digo que el promedio de las mujeres se ubica en este rango.
Entre cinco y diez: Te llegó la recompensa por haber sido siempre un tipo derecho, noble y generoso. El saber minimizar los valores y apreciar los otros, hizo que hoy estés de la mano con ella a pesar de que todavía no sos lo suficientemente maduro como para saber cuidar la pareja. Te asuste un poco el compromiso pero lo importante que estás lleno de buenas intenciones, quizás sólo te faltaba hacer este test para darte cuenta lo feliz que te hace ella día a día y lo mejor persona que sos desde que la conocés. No lo arruines.
Más de diez: No se lo comentes a nadie porque puede ser raptada por los americanos para ser analizada en el Area 51 o por una secta fundamentalista con científicos financiados por algún magnate que se dedican a hacer experimentos genéticos.



Nota del redactor: La escultura de la foto son las tres Cárites: Talía (sí, sacó el nombre de acá), Eufrósine y Aglae que eran las ninfas de los eventos sociales (fiestas, banquetes, etc.). Cada una de las Cárites se especializaba en dar un don específico: Talía era «la festiva» o «la que hace florecer» y era la Cáriete que daba el don de la abundancia y la fertilidad. Eufrósine, significa «la de buen ánimo», «jubilo» o «alegria». Y Aglae, la menor de las tres y la más bella; era «la resplandeciente», «la que brilla» y se encargaba de dar el don de la belleza y de la inteligencia...